Entrevista a Antonio Maestre.

Entrevista Antonio Maestre, documentalista y periodista actualmente en el diario La Marea.

  • ¿En qué momento de tu vida te diste cuenta de que querías ser periodista?

La verdad es que mi vocación es tardía, bastante tardía. No estudie periodismo, si no documentación. Si que es verdad que quise estudiar periodismo cuando hice selectividad pero no me dio la nota, porque era un poco perezoso. Luego empecé trabajando de documentalista en Televisión Española, durante cinco años. Y ahí fue cuando me empezó a llamar la atención el periodismo. Ya que la documentación y el periodismo están muy unidas. Mi interés incremento.

Escribía habitualmente, el hecho de trabajar en  Televisión Española ver cómo funcionaba ese otro mundo desde detrás sin que fuese visible mi trabajo, si me dio unas pautas para intentar hacer mejor. O por lo menos intentar hacer a mi manera  lo que yo creía que se debía de hacer en el periodismo. Al final una cosa me llevo a la otra, empecé a escribir a la gente le gustaba lo que hacía, comencé a recibir llamadas con ofertas de trabajos. No fue una cuestión vocacional, ni mucho menos intencionado.

  • ¿Cuál fue el primer trabajo que conseguiste como periodista? ¿Resulto ser lo que esperabas?

Mi primer trabajo como periodista fue en una web, se llamaba Prnoticias. Una web de comunicación para agencias de comunicación, para periodistas. Era una web que tan solo funcionaba mediante agencias publicitarias. Todo estaba sometido a lo que los inversores de publicidad querían. Lo que a ellos les convenía se publicaba, y lo que no, pues no se publicaba. Esto me llevo a tener muchos enfrentamientos con el jefe del medio. Al final termine marchándome, porque eso no era lo que yo quería. Y ese fue mi primer traumático encuentro con el periodismo. He de decir que yo no considero que eso sea periodismo, se me contrato como tal, pero no creo que aquello fuese periodismo. Escribir lo que te mandaban por cuestiones económicas.

  • ¿Tu visión del periodismo ha cambiado desde que empezaste hasta ahora, no?

Mi visión no ha cambiado, ha cambiado lo que soy capaz, y lo que puedo hacer ahora. Porque me dejan, o porque tengo la capacidad de hacerlo. Pero mi visión del periodismo siempre ha sido la misma. Creo que el periodismo esta para someter, controlar, a todos los órganos del poder. Ya sean políticos, económicos, empresariales, sindicales, cualquier tipo de poder. El periodismo tiene que estar ahí para intentar descubrir que es lo que se hace bien o que es lo que se hace mal. Y sobre todo para intentar que no hagan las cosas como ellos quieren. Esa visión no ha cambiado, otra cosa es que en algunas ocasiones me hayan dejado o no. Cuando he podido me he ido. Pero la visión que he tenido siempre, es un poco romántica del periodismo. Que yo creo que no es que sea romántica, es que es la que tiene que ser. No ha cambiado nunca. Ni cuando no era periodista. El problema es que a veces no tienes la capacidad para hacer porque no te lo permiten, y puede que no tengas fuerza para imponerte. Porque eres una persona que no tiene fuerza en el medio, que lo único que tienes es un sitio de redactor. Entonces o lo haces o te vas. Hay veces que lo que tienes que hacer es irte, y hacerlo por tu cuenta. El caso es que nunca ha cambiado. Las circunstancias personales de cada uno te impiden hacerlo como uno quisiera. Bueno hay gente que cree en esa visión, que considera que escribir en un medio, es periodismo. Independientemente de lo que estés haciendo, y no es así.

  • ¿te has planteado en algún momento dejar de ejercer como periodista?

La verdad es que no. Llevo poco tiempo, he llegado tardío. Comencé a escribir con veinte y nueve años, como periodista. Como he llegado muy tarde, todavía no me ha llegado esa desilusión que tarde o temprano llega a casi todos. Lo que pasa es que quizás he hecho el camino inverso. Yo ya estaba muy desilusionado de los medios, como lector y también como trabajador, pero sin ser periodista. Entonces estaba como un poco curado, prevenido, sabía que existía. A la hora de llegar a ello, ya me enfrento de una manera como más protegido. Esa desilusión no existe porque no tenía esa visión romántica desde la carrera. Es decir, vosotros los estudiantes tenéis  la visión romántica y cuando llegáis a los medios se os desmorona. Sin embargo yo ya sabía lo que había y he llegado a los medios como curado. Entonces la única posibilidad que pueda existir es que no pueda ganarme la vida. Bueno yo ya no estaba ganándome la vida, y estaba ejerciendo. Estuve como año, año y medio sin trabajar, y estaba ejerciendo sin cobrar un duro. Simplemente mediantes blogs, mediante colaboraciones. No estaba trabajando, pero estaba haciendo periodismo.

  • Y de todos los medios en los que has trabajado. ¿Cuál ha sido en el que te has sentido más cómodo?

Tengo poco recorrido, he trabajado en poco medios. He colaborado con El diario con Prnoticias, con agencias de publicidad… Y actualmente en La Marea. Entonces como no he tenido un recorrido amplio, de muchísimos medios. Me siento cómodo haciendo lo que hago ahora. Y lo que hago ahora, La Marea me lo permite. Y todos los que quieren colaborar conmigo, me lo permiten hacer. La verdad es que excepto aquel trabajo en Prnoticias, en todos los medios en los que he estado nadie me ha impuesto absolutamente nunca nada. Siempre he hecho lo que yo he considerado, salvo en ocasiones puntuales que me han pedido que cambie algo en la forma o estilo. Porque hay veces que no está bien hecho. Pero cómodo, desde que salí de aquel medio que fue una muy, muy, muy mala experiencia, me he sentido en todos.

  • Cuando hablas sobre esa mala experiencia, te refieres a que no dejaban expresarte, había censura.

Todo. No me dejaban hacer lo que quería. Había censura. Te ordenaban escribir cosas que sabían que eran falsas. Yo no lo hacía y me creaba enfrentamientos. Por ejemplo, escribir una noticia, salir a una rueda de prensa, volver, y esa noticia ya no estaba en la home de la web. Porque había un dearcom de una empresa que había llamado, diciendo que esa noticia les perjudicaba y que había que quitarla. Entonces todas esas  cuestiones a mí me impedían. Nunca he tenido un conflicto ético porque yo todo lo que he hecho siempre, lo he hecho con cabeza. Lo que pasa es que me creaba conflictos con la dirección porque ellos querían otra cosa, y yo no estaba dispuesto hacerlo. Aquel medio tenía todo lo malo que puede tener un medio de comunicación. Todo lo que no es periodismo. O lo que no debe ser.

  • ¿Qué opinas sobre que el gobierno que legisla pueda decidir sobre la dirección de Radio Televisión Española?

Las televisiones públicas, o los medios públicos en España no sé si van a tener alguna vez una visión periodística. Porque en España saben la influencia que tienen los medios de comunicación en la opinión pública. Entonces es muy difícil que un partido político renuncie a ese poder. Nadie renuncia a un poder, si no se ve obligado a ello. Y Televisión Española tiene mucho poder de influencia, igual que las televisiones autonómicas. Entonces es muy triste lo que hacen con los medios de comunicación públicos. En la anterior etapa, hubo un momento en el que parecía que se estaba alcanzando un nivel de objetividad, un nivel  de precisión, un nivel de profesionalidad en los informativos. Se estaba alcanzando un nivel aceptable. No voy a decir que era lo mejor que había, pero se podía trabajar con ellos con independencia. Pero esto otra vez se ha vuelto para atrás. Cuando un partido se ve atosigado por los escándalos no van a renunciar al poder que les otorga un medio de comunicación. La única manera de que eso ocurra es obligarles a que renuncien y es  la opinión pública la que tiene que hacerlo. Pero ellos voluntariamente jamás van a renunciar a un poder como tal. Influyen en los medios privados, como no van a influir en los medios públicos que tienen el poder legal para hacerlo. Veo muy complicado que esto vaya a mejor.

  • Sobre la revolución de internet. ¿Crees que con la revolución de internet, la prensa escrito tiene futuro?

Yo creo que si tiene futuro todo. El papel como tal, tiene futuro al igual que lo tiene cualquier otra cuestión. Lo que pasa es que tienes que enfocar tus objetivos bien, y a lo mejor cambiar tu manera pensar. Nosotros en La Marea tenemos una revista en papel que es la que da los ingresos. Pero nosotros no pretendemos salir con 500 mil copias. Es un modelo de suscripción, es un modelo en el que el papel que tiras ya sabes que está vendido. Es un modelo diferente, que también es minoritario de tener tres mil o cuatro mil lectores en papel pues lógicamente está lejos de los millones de lectores de los medios grandes. Y asumir que no vamos a llegar a esos números tan altos pues quizás te de la estabilidad. Yo creo que todo es complementario. Y que Internet es una herramienta de difusión brutal y de comunicación. Y bien utilizada, solo puede darte beneficios. Pero si te cierras a ella, e intentas vivir o sobrevivir como vivías antes de que existiera es cerrar los ojos ante la evidencia. Son herramientas de una utilidad brutal. Es el presente, ya no puedes vivir de espalda a ellas. Tienes que intentar utilizarlo en tu beneficio propio. Es intentar negar la realidad que ha cambiado, ha cambiado el modelo de negocio, ha cambiado la mentalidad de la gente y la forma de informarse.  Y todo eso tienes que ser consciente de ello. Intentar cerrar los ojos, y querer vivir como se vivía antes, eso va a llevar a la desaparición. Si los viejos medios se adaptan a la nueva realidad, subsistirán. Si se cierran en su modelo de negocio antiguo, pues desaparecerán. Es su responsabilidad, y su decisión.

  • Has dedicado tu portada de Twitter a Günter Wallraff, con El periodista indeseable. ¿Te sientes identificado con el protagonista?

Si con Günter Wallraff. Hay una frase que él dice, “La literatura es la voz de los oprimidos, y de la lucha de clases”. Es decir, ser el portavoz de los oprimidos es lo que Günter Wallraff siempre había querido. Siempre para ser humilde, yo intento ser aspirante a imitador de él. Pero para llegar a ser imitador hace falta muchísimo valor. Ni si quiera ser imitador de lo que él hizo. Günter Wallraff renuncio a todo, para hacer periodismo como él creía sin ser periodista. El renuncio a todo, porque para hacer lo que él quería le cerraron todas las puertas. Cuando se infiltró en el diario Bild durante tres meses, y luego saco todas las cosas. Claro, luego quien iba a contratar a Günter Wallraff como periodista. Sabiendo que después podía escribir un libro delatando todo lo que se hacía mal. Pero el renuncio a todo, todo su bien estar por intentar contar historias que él creía que eran necesarias de contar. Intentar infiltrarse de alguna manera, aunque haya gente que crea que no es una forma ética. Pero para mí, lo importante es que lo que me transmite Günter Wallraff es compromiso. Para mi es algo indispensable, el compromiso. Si tú no eres capaz de comprometerte con lo que haces, con las historias que cuentas, no eres capaz de comprometerte con una realidad social. Puede ser la realidad que cada uno quiera, o sienta. Pero comprometerte de verdad, sin pervertir los hechos ni la realidad. Yo creo que no deberías dedicarte al periodismo. El periodismo sin compromiso, no existe. O por lo menos es algo vacío, de relaciones públicas. Tienes que anteponer tu alma, y cuando tú cuentas una historia, cuentas a alguien una verdad o una realidad. Tienes que comprometerte con el contexto, con la historia para transmitir desde dentro lo que de verdad estas escribiendo o quieres contar. Y sobre todo, hay que comprometerse con una realidad social. Si tú ahora mismo en esta situación de crisis, no eres capaz de empatizar con los más desfavorecidos. Hablo desde mi prisma de visión. Soy un periodista que me considero de izquierdas, y no tengo ningún problema en decirlo. Y yo me comprometo con la realidad de los que los están pasando mal. Intento siempre poner el foco en esa realidad. Que nadie diga que soy subjetivo como todos. Lo que pasa es que tú tienes que saber dónde pones el foco, y yo quiero ponerlo en los más desfavorecidos, en los que están sufriendo. Contar la vida de los que viven bien, que no tienen problemas, a mí no me interesa. Yo me quiero comprometer con la realidad de los que sufren. Elevar su voz para cambiar y mejorar su situación. Ser el portavoz de los oprimidos, que es lo que decía Wallraff. Y por eso, para mí es un referente. No ya por su trabajo, que también si no por su manera de ver el periodismo.

Entonces el seria tu referente, tu icono en el mundo del periodismo.

Sí, claro. Porque por ejemplo a mí me encanta como escribía Francisco Umbral, era una pasada. Pero era una cuestión de forma. Sin embargo lo de Wallraff es compromiso puro, dar todo por la historia, todo, hasta tu vida. Es el hombre llegado al extremo. Si sentía la necesidad de contar una historia, la iba a contar, a pesar de que le pudiera costar la vida. Se jugaba el tipo, se jugaba la vida, se jugaba el futuro, se juagaba su trabajo, se jugaba su familia. Se jugó todo por lo que él creía que tenía que comprometerse y contar. Y para mí eso, sin ser capaz de llegar a hacer lo que él hacía, por desgracia. Me parece que exige un compromiso tan brutal con la profesión, que no soy capaz de hacerlo, pero aun así creo que es a lo que hay que aspirar.

-¿Te gustaría escribir algún libro?

Sí, estoy en ello. Es una cuestión sobre intentar trasladar como he vivido, sentido la conciencia de clase. Como me he concienciado. Las herramientas vitales, literarias, fílmicas, de todo tipo que me han servido conservar mi sentimiento de conciencia de clase. De saber que existe una lucha de clases, y que por mucho que la nieguen, existe. Todo gira un poco entorno al clasicismo, al compromiso social, a la lucha de clases. En ello estoy, a ver si para septiembre consigo acabarlo.

  • De todas las entrevistas que te han concedido ¿Con cual te quedarías?

La entrevista en la que más emocione no fue una que yo hiciera, sino una en la que estuve presente. Fue hace poco, estuve en Burgos, en una exhumación de restos republicanos. Y Francisco Echegaray, el forense de esta cuestión, estaba entrevistando a un hombre de noventa y dos años que era hermano de uno de los que en ese momento estaban exhumando las fosas. No es una cuestión de quien hacia la entrevista, si no era lo que aquel hombre contaba, sobre todo la verdad con la que lo contaba. Me dejo marcado, por cómo se veía en sus ojos lo único que quería era descansar. Querer acabar con todo aquello para poder descansar y enterrar a su hermano. Y que por pocos años de vida que le quedaran saber que ha podido dar descanso. Cerrar una etapa de su vida que le había acompañado desde el año treinta y seis hasta el dos mil quince. Sin ser yo participe, y tan solo estando presente al ver a ese hombre, no hace falta que sea mía la entrevista es lo que quiero dejar claro. Es la que me hizo sentir, me pareció precioso dentro de toda la dureza que llevaba.

-Por ultimo me gustaría que me dieras un consejo que me pueda servir para mi futuro periodístico.

Lo primero, no te decepciones con lo que te dejen hacer. Al principio no te van a dejar hacer lo que tú quieres. Lo bueno que tiene el periodismo es que lo puedes hacer sin necesidad, con las nuevas herramientas que hay hoy en día. Lo puedes hacer sin necesidad de que nadie te diga nada acerca de lo que tienes o debes hacer. Otra cosa es ganar dinero con ello, es más complicado. Pero cuando alguien se propone hacer periodismo, y hace buen periodismo le acaban llegando oportunidades. Quizás al principio lo tienes que compaginar con otras tareas. Pero sobre todo no dejes que nadie te quite la ilusión. Porque en los primeros trabajos es normal que lo que hagas no corresponda a lo que tienes idealizado. Y sobre todo que siempre seas honesta a la profesión. Porque si eres honesta a la profesión lo serás a ti misma. Creo que eso es vital, porque al final nunca te desilusionaras. Al final ese es el mayor peligro que veo para los estudiantes de periodismo que se desilusionen con lo que se van a encontrar. El panorama laboral ahora es terrible, cuando terminéis la carrera no sé cómo estará. Y sobre todo eso, que no dejes que nadie con sus malas artes, que las veras, te decepcione. Además de la honestidad, que así conseguirás encontrar el amor a la profesión.

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¿ Por qué los emprendedores fracasan ?

Se denomina emprendedor/a aquella persona que sabe descubrir, identificar una oportunidad de negocios en concreto y entonces se dispondrá a organizar o conseguir los recursos necesarios para comenzarla y después llevarla a buen puerto.

En primer lugar los emprendedores fracasan por la falta de experiencia en el sector. Un negocio requiere una profunda investigación sobre el mercado, los futuros clientes, la competencia a la que nos enfrentamos.  Si no se lleva a cabo esta búsqueda de una manera constante lo más probable es terminar hundido.

Por otro lado, se debe elegir una buena ubicación. Es decir, a la hora de escoger un local, por ejemplo. Supone un profundo estudio por parte del emprendedor acerca del público que pasea cerca de dicho local diariamente, con el fin de hacerse una idea aproximada sobre los futuros  clientes. Este punto es importante porque si el negocio está mal ubicado el éxito se esfumara.

Un tercer punto importante para alcanzar el éxito, es un riguroso plan de negocios. Este ayudará al emprendedor a comprender los puntos clave del negocio, como también conseguir capital y préstamos para su empresa. Pero sobre todo a evitar cometer errores.

El cálculo de tiempo también es importante. El emprendedor tiene que ser cuidadoso con el tiempo. Su producto tiene que estar muy bien estudiado, así como su estrategia. Pero debe de ser rápido puesto que en este sector la competencia es el mayor rival.

Una de las responsabilidades más importantes de un emprendedor es su capital. Desde el comienzo debe asegurarse que tiene suficiente inversión. Pero suelen ser optimistas y su idea es comenzar y alcanzar el éxito. Y no es así. Desde un principio la empresa no suele poder autofinanciarse. Esto es algo que los empresarios deberían tomar conciencia.

Otro punto importante es darse a conocer. Muchos emprendedores se piensan que los clientes van a llegar por si solos. Por ello es necesario la publicidad o el marketing. Una estrategia. Para que los consumidores conozcan el producto o servicio.

Y por último no deben tirar la toalla rápido. El camino es difícil se presentaran muchos obstáculos. Aun así un emprendedor debe tener un carácter pleno de paciencia y perseverancia para sacar su negocio adelante.

Estas son las razones principales por las que los emprendedores suelen fracasar. Por ello es lo que deben de tener en cuenta para progresar y seguir ganándose la vida.

Ortografía y periodismo.

Existen tres características fundamentales que un periodista debe de tener en cuenta a la hora de escribir. La primera la concisión, uso de palabras justas para expresar con exactitud lo que desea transmitir. Sus oraciones tienen que ser cortas y ágiles. Otra característica, la claridad, verbos activos y dinámicos, a poder ser en forma activa para ofrecer comprensibilidad al lector. Así como escoger formas naturales. El tercer punto imprescindible es elegir una construcción que cautive la atención.  Es decir el “lead” debe ofrecer un resumen completo de los elementos básicos de la noticia. El periodista no debe olvidar responder a las cinco “W”. Y sobre todo jugar con las palabras, y así evitar las repeticiones. Estas pueden cansar al lector.

Cuando escribe tiene que tener en cuenta que debe cumplir con unos objetivos del lector. Su tarea informativa debe estar de acuerdo con “las leyes psicológicas de la información de noticias”. Y para ello tiene que utilizar un marco sencillo y comprensible para que sea asimilado fácilmente en una lectura. Esto se denomina la esquematización. Otra manera de captar la atención de los lectores es la dramatización. Este recurso se da cuando una noticia se presenta con un enfrentamiento entre personas. Y por último, la variación cíclica de interés esta norma obliga al periodista a cambiar el enfoque expositivo de la noticia si quiere mantener la atención del público. El lector siempre debe ser tratado de una manera positiva por parte del periodista.

Por otro lado, en el momento de narrar una noticia existen unas reglas prácticas estilísticas. Es vital la utilización de verbos activos, en presente, sin giros verbales y sobre todo no confundir los gerundios. Se evitaran las palabras poéticas. No es una cuestión de belleza si no de comprensibilidad. Las oraciones tienen que ser sustantivas, esquivar los adjetivos calificativos. Debe medir las comas, no deben abundar. También debe dedicar especial cuidado a las imágenes y metáforas para así no causar una sensación de cursilería en el lector. Por último, la presentación del trabajo de un periodista debe ser ordenada y clara, de tal forma que el mensaje se imponga por la fuerza de las ideas y contundencia de la exposición.

Todo esto es lo que un periodista debe de tener en cuenta a la hora de redactar una noticia y ganarse al lector.

El auge de las redes sociales.

Es evidente que desde hace una década Internet ha revolucionado el mundo entero. Incluso ha llegado hacerse un hueco en los países menos desarrollados. Hoy en día la mayoría de seres humanos utilizan todo tipo de redes sociales a diario. Esta herramienta no juzga a nadie, cualquier internauta puede publicar libremente lo que piensa, lo que desea. ¿Es realmente positivo todo esto? Han surgido numerosos debates a cerca de esta cuestión. Está claro que este medio ha impulsado la libertad de expresión, de pensamiento, la libertad de escribir sin que nadie nos juzgue. Quizás el problema es que en ocasiones estas publicaciones pueden ser dañinas. Es una libertad en manos de todo ser humano sin ningún límite. No existen normas, no existen sanciones para todo aquel que utilice esta herramienta con el único fin de expandir dolor, criticas, comentarios obscenos hacía los demás. Considero que esta revolución es muy positiva siempre y cuando se utilice con humildad, con respeto hacía aquel que se encuentra detrás de la otra pantalla.

Los medios de comunicación también han vivido de cerca esta revolución. Los diarios en papel la han sufrido. Las exclusivas, las noticias que ocurren en cada momento son publicadas al momento en Internet. Numerosos diarios no han sabido adaptarse a esta nueva herramienta por ello han llegado a la auténtica ruina. Esto es una cuestión de concienciarse, la mente humana evoluciona y con ello sus costumbres, su forma de vida cambia. Las grandes masas deben adaptarse a los nuevos métodos, aprovecharse de esta nueva oportunidad para difundir la mayor cantidad de información contrastada posible. Esta nueva herramienta debería de ser bien utilizada, es un medio de difusión brutal. Aun así demasiadas grandes empresas de comunicación se aprovechan de ella, no contrastan sus fuentes, ni sus informaciones. Esto perjudica a los lectores puesto que ellos están convencidos que tan solo por el mero hecho de ser un gran medio ya las noticias son verídicas. Y esto es lo que los remitentes deben concienciarse, no por ser un medio conocido son los que publican lo que realmente ocurre. Debido a la situación laboral de periodistas. Muchos de ellos han optado por crear su propio medio vía Internet creando páginas web. Un trabajo independiente del que quizás no se beneficien pero que pueden complementar. Estas páginas son conocidas por su veracidad, por el trabajo que llevan detrás. Y es admirable como los informadores son capaces de amar su profesión a cambio de nada.